PREEXISTENCIA 
Una historia interrumpida: sobre la Sociedad Constructora de Establecimientos Educacionales.

En 1860, el gobierno de Montt promulga la Ley General de Instrucción Primaria, asegurando el acceso gratuito a la educación fiscal. Por primera vez en Chile, la educación es considerada un asunto público. Años después, la Ley de Educación Primaria Obligatoria, declara como derecho fundamental el acceso a la educación, estableciendo que, en todas las comunas del país, deberá existir al menos una escuela por cada mil habitantes. En aquel entonces, tan solo un 20% de las escuelas funcionaban en locales propios y unos 120 proyectos se encontraban congelados por falta de financiamiento. Hacia 1936, tras años de fallidas reformas, el problema educacional continuaba sin resolverse: la oferta de escuelas públicas había cubierto tan solo un 30% de la demanda, en un periodo de casi 80 años.  

Un año después, se fundará la Sociedad Constructora de Establecimientos Educacionales (SCEE), empresa estatal con aportes privados creada para revertir el déficit de infraestructura educacional, que hasta ese entonces tenía a unos 248.460 niños sin escuela. Hacia 1965, en gobierno de Frei, esta sociedad construirá más de 3000 nuevos colegios, llegando a cubrir en 1970 el 95% de la demanda y alcanzando hacia 1973, la universalización de la educación primaria básica. Luego de 50 años de funcionamiento, el régimen de Augusto Pinochet suspende el aporte fiscal a la SCEE, disolviéndose finalmente en 1987:  nunca más en Chile se construirán más escuelas que durante el sexenio 1965-1970.
​​​​​​​El sistema modular “Mediante Comunidad”, MC.
Para construir estas más de 3 mil escuelas, la SCEE deberá adoptar nuevos sistemas constructivos serializados y prefabricados, para producir en masa escuelas replicables y económicas. 

Así, se diseñará una unidad modular tipificada, el sistema MC, compuesta de elementos estructurales prefabricados en acero  y no estructurales, como ventanas y tabiques, los cuales podrán adaptarse a la totalidad de casos y programas requeridos, reduciendo los costes y el tiempo de producción sin descuidar su calidad material y constructiva. El montaje de sus elementos podría ser realizado por las propias comunidades dada la simpleza de sus partes, simplificando también las labores de mantenimiento o restauración. El MC es una unidad única compuesta de marcos rígidos modulares en 3x6 metros, con una estructura de techo a dos aguas que se extiende hacia un lado formando un corredor. Los elementos estructurales del módulo consisten en dos vigas Vierendeel, 4 pilares tipo “Omega” y 5 vigas “Omega” y 2 tapacanes tipo “Canal” para estructura de techo. A su vez, el cielo se compone de  un cerramiento de zinc o asbesto, costaneras y cielo en madera. Los cerramientos se serializan en 10 tipos, utilizando según el caso, ventanas metálicas, tabiques, puertas y albañilerías. 

Al repetirse 3 veces este módulo se conforma la sala tipo de 6x9, mientras que la repetición lineal de esta sala, conforma los pabellones, en 3 agrupamientos posibles. A su vez, se presentarán pabellones de 1 y 2 pisos: rotulados 401-f y 606, respectivamente. 

La estrategia del MC permitió a la SCEE cubrir una gran cantidad de emplazamientos urbanos y rurales, convirtiéndose en el módulo más replicado en la historia de Chile: las escuelas MC cubrirán cerca de 1.904.000m2, sumando 35.259 aulas y beneficiando a más de 1.500.000 de estudiantes aproximadamente.
​​​​​​​Cerro Navia (SLEP Barrancas)
Desde 2017, Chile inicia un proceso de desmunicipalización de la educación a cargo de los Servicios Locales de Educación Pública (SLEP), entidades fiscales encargadas de administrar la educación pública en sus niveles primarios y secundarios.

Particularmente, SLEP Barrancas (Cerro Navia, Lo Prado, Pudahuel), cuenta a la fecha con 54 establecimientos bajo su administración, sumando la mayor cantidad de escuelas con recursos asignados en Chile. De estas escuelas, 28 utilizan sistema MC (401-f y 606), abarcando un banco de suelo de 198.490m2. El mejoramiento de estos inmuebles favorecerá a más de 10 mil estudiantes, pudiendo replicarse a todo Chile.

En particular, nos ha interesado abordar la Escuela Manuel Guerreros, en Cerro Navia. Localizada en un punto estratégico de inversión y transformación urbana, esta escuela se emplaza frente al futuro proyecto Mapocho - Río, el cual busca cambiar la cara a la entrada poniente a la capital, transformando el Mapocho en una bomba de equidad. 

Rodeada de inmuebles de gran importancia simbólica y patrimonial, como el predio más replicado (el 9x18) y la vivienda social más replicada (el Block 1010), esta escuela posee grandes potenciales de renovación y aporte a la regeneración urbana.

La escuela Manuel Guerreros
La escuela consta de 1 pabellón MC-606, más 4 pabellones MC-401-f agrupados en torno a patios. Esta escuela contempla los niveles primario y preescolar. 

Como la mayoría de los establecimientos MC, esta infraestructura presenta algo de deterioro, demandando un proyecto de mejoramiento general. A pesar de ello, en términos estructurales, la calidad de los materiales no se ha visto afectada desde su construcción. 

En términos generales, el MC se proyectó tomando en cuenta criterios de flexibilidad programática y espaciales, sin embargo, descuidó aspectos de confort térmico, lumínico y acústico, hoy indispensables para la sostenibilidad de los espacios y la optimización de las condiciones de estudio de los alumnos. En este sentido, es necesaria una transformación y actualización de dichos inmuebles tanto a nivel particular, local (Barrancas), como nacional. 
PROPUESTA
El MC se diseñó siguiendo lineamientos de simpleza, replicabilidad y economía funcional. Siguiendo estos principios, es que hemos proyectado un mejoramiento del sistema y la escuela en 3 escalas de intervención: 1) el módulo base, 2)el pabellón y su agrupamiento y 3) los vacíos y espacios comunes, correspondientes a patios, espacios intermedios y entorno público inmediato.
 
1. El módulo
Criterios lumínicos y espaciales
El módulo base presenta un set de ventanas metálicas, las cuales no aportan una luz homogénea al interior de los recintos.  A su vez, la estructura a dos aguas preexistente mantiene una altura de techo poco óptima para la necesaria renovación del aire.
Para dar mayor altura interior al recinto, se ha extendido la estructura de cubierta para lograr una doble altura interior. Esta nueva cubierta extendida, a su vez, reemplaza el corredor pre existente (el cual no figuraba en el proyecto original), unificando cubierta y corredor.

A su vez, el cerramiento (tabique) se ha extendido en altura, replicando la estructura del módulo, para generar una fachada exterior de escala pública e institucional. Para equilibrar la luz interior, se han abierto vanos en dicha fachada, así como un tragaluz en el nuevo cielo, para el aprovechamiento de la luz cenital y la ventilación cruzada. La totalidad de los elementos vidriados corresponden a un único vidrio termopanel de 90x90, el cual es utilizado en toda la escuela.

Criterios bioclimáticos, de aislación térmica y acústica

El módulo base se compone de una serie de elementos prefabricados en acero (pilares, vigas, estructura de cubierta), los cuales se encuentran en perfecto estado estructural. Sin embargo, dichos elementos no poseen la debida aislación térmica, lo que resulta en una separación de 4mm con el exterior, en aquellos espacios en donde la estructura queda descubierta. Así también, la serie de cerramientos tampoco cuenta con una debida aislación.

En este caso, la propuesta utiliza una aislación general de 60mm en Sto EIFS, en todos los paramentos verticales, considerando el mínimo espesor para evitar puentes térmicos. Para el caso de las vigas Vierendeel de cerramiento vidriado se han cubierto también con EIFS, al no contar con el espacio de vano suficiente para reemplazarse por termo paneles. Para las fachadas, el cerramiento EIFS presenta una cantería. La totalidad del cerramiento EIFS sigue criterios de estandarizacion y modulación.
Para el caso de la estructura de cubierta, se han conservado las estructuras existentes, agregando 10 mm de aislación en techo, y sumando una segunda estructura de costaneras para diseñar una quinta fachada ventilada. A su vez, la terminación interior de cielo contempla el uso de paneles Sto Silent Direct, para confort acústio

Para el caso de las ventanas y puertas, están han sido reemplazadas por ventanas termopanel y puertas termolaminadas. 
Por último, estas ventanas se retranquean ,mediante la confección de dos tipos de alfeizar/alero, los cuales han sido estudiados y diseñados según cada orientación, protegiendo las ventanas de la radiación solar en verano y permitiendo la entrada de sol en invierno. La protección otorgada por la sombra del alfeizar/alero, permite la entrada directa de luz, al no contar con celosias. Además, las ventanas pueden abrirse  para generar ventilación cruzada.

2. Los pabellones
El claustro y la barra
La organización de la escuela original contemplaba 4 pabellones 401-f agrupados en torno a un patio, más un pabellón 606 en la cara norte. Con las ampliaciones efectuadas a la escuela, el cerramiento del patio principal se fue haciendo cada vez más notorio. En este sentido, se han extendido las cubiertas de todos los pabellones 401-f para consolidar un único pabellón tipo claustro. Para ello se ha eliminado el galpón techado del acceso (51), generando un espacio intermedio sombreado bajo el nuevo techo. Del mismo modo, se han reorganizado los kioskos que impedían un recorrido completo y fluido del corredor interior. En el caso del pabellón 606, se ha proyectado una rampa para la accesibilidad universal y una escalinata como espacio de estancia intermedia entre el área de acceso y los programas comunes del piso 2. En suma, se ha buscado agrupar los 5 pabellones dispersos en dos: un claustro íntimo al interior del predio y una barra más expuesta al parque Mapocho en la elevación norte.

3. Los vacíos comunes
Gradientes, patios y espacio público
En el proyecto original, los pabellones 401-f contemplan el espacio para salas de clase, comedores-cocinerías y jardín infantil. El 606 por su parte, agrupa el espacio docente y administrativo, salas de computación y biblioteca. Por otro lado, el cerramiento original del establecimiento no presentaba un aprovechamiento óptimo de los espacios.

En este contexto, se han realizado modificaciones en los cerramientos interiores y exteriores: hacia el exterior se han retranqueado las rejas para evitar espacios residuales, entregando parte del predio al espacio público. Este nuevo suelo dona espacios útiles y de permanencia a la calle. Se entiende así, el mejoramiento de una escuela pública como una oportunidad para mejorar el entorno público inmediato. En el interior,  se ha cerrado el sector de salas separando el pabellón-claustro del espacio institucional para  mayor privacidad y seguridad a los niños. Al poniente, se ha reemplazado el muro por reja, para conectar visualmente con Plaza La Estrella.

A su vez, se ha trabajado el suelo de  patios y  acceso: para el patio de recreo principal, se ha reemplazado el concreto por un espacio arbolado, unificando las bancas en una nueva banca circular. Para el patio de párvulos, se han dispuesto franjas de goma, para dar mayor confort y seguridad a los niños. Para el sector de acceso e institucional, se ha consolidado una franja dura, así como una plataforma-escalinata en el acceso principal, para salvar la pendiente y separar el acceso de la calzada. 
En los perímetros que separan los pabellones del cerramiento, se ha realizado un trabajo de paisajismo usando estanques, y especies nativas de vegetación baja, cobijando el paso de aves e insectos polinizadores y contribuyendo a mejorar los ciclos de biodiversidad de la zona. La vegetación puede traspasar la reja, donándose al espacio público y generando continuidad visual. El paisajismo mantiene  también el suelo húmedo y sombreado, contribuyendo al mejoramiento de la calidad y temperatura del aire. 
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